29 julio, 2026

EL CIUDADANO FRENTE AL ALGORITMO. Por: Nicole Vogel

Foto: Tecla Ñ

Hoy en día, no podemos hablar del capitalismo sin hablar de la Inteligencia Artificial. Esta lógica algorítmica, definitivamente, incide también en la forma de entender al pensamiento político argentino. Por su parte, Flavia Costa (2021) utiliza el término Tecnoceno, el cual ella misma acuña. En este sentido, Costa (2021) sostiene que el desarrollo técnico fue el que impulsó el salto de escala que estamos atravesando.

Nicole Vogel (El ciudadano frente al algoritmo: Evaluación de la democracia argentina bajo el paradigma de la Inteligencia Artificial)

INTRODUCCIÓN

Por empezar, la aparición de la Inteligencia Artificial o IA y de los sistemas algorítmicos de procesamiento de datos plantea interrogantes fundamentales para la democracia actual en Argentina. En el siglo XXI, el algoritmo emerge como un actor nuevo que cuenta con capacidad para influir sobre la vida colectiva. Pese a que no poseen voluntad propia, los algoritmos intervienen cada vez más en la circulación de información, la formación de opiniones y la toma de decisiones tanto privadas como dentro del Estado. Según Marichal, la IA “parece imitar con sorprendente precisión el pensamiento humano, una maquinaria de razonamiento que por experiencia sabemos que tiene sus glorias, pero también sus monstruos” (2023, párr. 2). Las tecnologías digitales, como la IA, son distintas de las convencionales. Esto ocurre ya que las tecnologías digitales integran múltiples funciones en un solo dispositivo (Hartwig y Sánchez, 2025).

La pregunta por el lugar del ciudadano frente al algoritmo puede entenderse como una reformulación contemporánea de un clásico problema del pensamiento político argentino: quién ejerce el poder y bajo qué mecanismos este poder puede ser controlado democráticamente. Tal como sostiene Signorelli (2025), la IA se enmarca en un entorno sociotécnico que produce mutaciones subjetivas que tienen efectos en la vida democrática. En este sentido, los algoritmos son programados por plataformas privadas que deciden qué voces circulan y cuáles resultan invisibilizadas (Amaya Caceres, 2025). Además, “la Inteligencia Artificial no representa solamente una tecnología, sino que encarna con más exactitud una tecno-ideología (…)” (Sadin, 2023, p. 70).

El presente trabajo propone analizar, a partir del pensamiento político nacional, los desafíos que la inteligencia artificial conlleva para la democracia argentina. La expansión de las nuevas tecnologías genera nuevos modos de relación entre la ciudadanía y el poder político. En este sentido, el ciudadano se enfrenta ya no solamente al Estado, sino también a sistemas tecnológicos que son capaces de organizar la experiencia pública.

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Conceptos teóricos para pensar a la Inteligencia Artificial

Rikap (2026) sostiene que los modelos de IA son una técnica de medición y clasificación. De este modo, cada modelo se conforma por un conjunto de algoritmos, o sea, instrucciones o reglas que permiten resolver un problema o realizar un cálculo (Rikap, 2026). Por su parte, los algoritmos se entrenan procesando big data, tal como sostiene Rikap (2026). Tanto datos como algoritmos se volvieron indispensables para que la IA funcione. Por otro lado, Marichal (2023) afirma que la exitosa irrupción de ChatGPT empujó a varias empresas a lanzar al mercado sus propias versiones de este tipo de herramientas, pese a desconocer sus potenciales consecuencias. Es más, “una IA que nos impida diferenciar la verdad de la ficción es ya, a día de hoy, un peligro mayor para la democracia que una que establezca sus propios objetivos” (Marichal, 2023, párr. 7). Si tomamos a Berti (2022), la técnica se trata de una dimensión que atraviesa todas las esferas del quehacer humano. Por añadidura, hay una “aceleración de la vida y la dispersión de la atención ante la multiplicación de estímulos generados desde dispositivos conectados (celulares, tablets y computadoras, pero también automóviles inteligentes, drones, cámaras de videovigilancia y todo tipo de sensores); en suma, máquinas sensibles, dispositivos que perciben al mundo y a quienes lo habitan” (Berti, 2022, p. 1).

Luego, González (2021) piensa al humanismo, no sólo como un ejercicio de la crítica, sino también como un ejercicio en el que la crítica tiene que experimentar “un toque de atención sobre el mismo acto de pensar” (Sztulwark, 2022). González (2021), en su libro Humanismo, impugnación y resistencia, reelabora el humanismo como un autoexamen permanente y también como una herramienta de resistencia. Tal como sostiene Berti (2022), la técnica contemporánea es ambigua, pues es a la vez opaca y transparente. Es necesario señalar, además, que “el algoritmo gestiona cada vez más no sólo recuerdos, sino también decisiones” (Castellanos Claramunt, 2019, p. 2). La Inteligencia Artificial dejó de ser un asunto exclusivo de las empresas y comenzó a formar parte de la agenda geopolítica mundial (Sternik, 2026).

Por otra parte, resulta fundamental analizar el vínculo de la técnica y la tecnología con Estados Unidos. La filósofa Bárbara Cassin (2008) señala que Google es “la segunda misión de los Estados Unidos”. De este modo, la primera misión se trata de la lucha contra el terrorismo, contra el mal o contra quienes no son como “nosotros”. Cassin (2008) considera que el vínculo entre Google y el gobierno es nítido. Desde dicha óptica, hay una nueva realidad y subjetividad. En este sentido, Galliano enfatiza en que hay una necesidad de “establecer tecnologías de gobierno para la nueva e ingobernable sociedad tribalizada por las formas de subjetivación digital” (2024, párr. 16). También Galliano (2024) enuncia que hay un Pseudo Estado bajo el gobierno de Trump, que solo busca crecer, dar un salto en términos cualitativos, colonizar al Estado y consolidarse así como gobernabilidad del capitalismo 4.0.

El Papa León XIV (2026) pidió en su primera encíclica que la Inteligencia Artificial se “desarme” y advirtió también sobre sus potenciales riesgos. El actual Papa ve a la IA como una tecnología que hace que se replantee qué significa ser humano, decidir, crear, conocer y relacionarse con otros (Galeazzi, 2026). León XIV puso el énfasis en que “la técnica siempre debe estar al servicio de la persona”.

Milei y Mark Zuckerberg, el fundador y director ejecutivo (CEO) de Meta.

La Inteligencia Artificial en la Argentina de Javier Milei

En cuanto a la Inteligencia Artificial en la Argentina de Javier Milei, el actual Presidente tuvo la propuesta de otorgarle personalidad jurídica a la IA. Desde el Financial Times, Milei (2026) comunicó que su intención es que Argentina sea administrada por un Estado tecnofascista.Resulta interesante traer al presente trabajo el debate entre el historiador israelí Harari y Milei. Por su parte, Harari (2026) sostiene que otorgarle personalidad jurídica a la Inteligencia Artificial puede llegar a transformarse en una herramienta extremadamente riesgosa. Además, Harari (2026) afirma que la propuesta del mandatario generaría que los sistemas de IA puedan acceder a los ámbitos económico, financiero y político con un grado de autonomía inaudito. El historiador y filósofo sostuvo que esto significa que pueden haber entidades que juegan la partida económica con las mismas reglas que una empresa humana, no obstante, sin ningún humano que pueda responder por lo que hacen. El historiador israelí afirmó que el plan tecnológico propuesto por Javier Milei creará un “Estado IA incontrolable”.

            También resulta interesante pensar la geopolítica de Javier Milei desde la óptica algorítmica. En este sentido, Simonoff (2024) define a la política exterior de Milei como “tecnopolar”. Durante sus primeros seis meses de mandato, Milei realizó once viajes al exterior, “cinco de los cuales fueron a Estados Unidos e implicaron reuniones con CEOs de corporaciones high tech como Sundar Pichai (Google), Timothy Cook (Apple), Sam Altman (OpenAI), Mark Zuckerberg (Meta) y Elon Musk (Tesla, SpaceX y Starlink)” (Blinder, López y Vera, 2025, p. 2). No obstante, tal como sostienen Blinder, López y Vera (2025), pese al lenguaje optimista de la Argentina como polo de IA, nuestro país se inserta mediante un rol subordinado de proveedor de recursos para que el sistema global funcione. La política exterior de Milei está centrada en una asociación estratégica con Occidente, principalmente con Israel, Europa y Estados Unidos, a quienes el presidente considera como “el mundo libre” (Blinder, López y Vera, 2025). Tal como sostienen Hartwig y Sánchez (2025), si bien la IA parece dominada por las potencias mundiales, no es ajena a la realidad de nuestro país. Así, Argentina ocupa un rol importante en el ecosistema de Big Data y en la generación de datos.

Por otro lado, resulta fundamental traer a colación el caso de Palantir[1], que logró inmiscuirse en distintos gobiernos y se convirtió, virtualmente, en un Estado dentro del Estado (Trabajadores Informáticos, 2026). Según el sitio de Trabajadores Informáticos  (2026), Palantir resulta una amenaza para la democracia. Además, dos de sus fundadores, tanto Peter Thiel como Alex Karp, actúan como decisores y dirigentes geopolíticos, sin haber sido electos por nadie. El empresario Thiel ve al humanismo como un enemigo declarado (Trabajadores Informáticos, 2026). Mediante el DNU 941/2025, el gobierno de Milei le está abriendo la puerta a Palantir. Así mismo, Miranda y Gressani (2026) afirman que Thiel insiste en separar la democracia de la libertad. También ocurre que la defensa nacional y el patriotismo son valores que ahora reivindican las grandes empresas pertenecientes al sector digital (Miranda y Gressani, 2026). Por su parte, podemos encontrar similitudes entre nuestro presidente y Thiel. Al igual que el presidente argentino Javier Milei, Thiel se autodefine como “enemigo del Estado” y “anarcocapitalista” (Papaleo, 2026). Además, Thiel visitó Argentina recientemente. En cuanto a la relación entre Palantir y democracia, el experto en IA Sebastián Di Doménica enfatiza que “si el Estado argentino decide cerrar contratos con Palantir, para la vigilancia masiva y el análisis predictivo, por supuesto que estamos claramente en una situación de deterioro de la democracia”[2].

CONCLUSIONES

Para finalizar, hemos visto que la pregunta actual pareciera ser cómo poder preservar la autonomía del ciudadano en una sociedad que cada vez está más gobernada por algoritmos. Los algoritmos no son “neutros” ya que deciden qué voces circulan y cuáles no. Indudablemente, la Inteligencia Artificial es mucho más que una simple herramienta, la IA nos permite también pensar desde otro lugar el pensamiento político argentino.

            El gobierno de Javier Milei tiene un vínculo intrínseco con empresas como Google, Meta y OpenAI, lo cual tiene un impacto en la democracia argentina. Milei mantuvo reuniones más importantes con líderes de empresas que con líderes políticos mundiales (Simonoff, 2024). Hay un nuevo paradigma de la democracia argentina que puede pensarse desde la Inteligencia Artificial. Quizás sea momento de replantearnos el lugar que el ciudadano ocupa frente a este incipiente paradigma. Por último, lo que venden empresas como Palantir es mucho más que un software, pues venden una cosmovisión (Trabajadores Informáticos, 2026).

Foto: El Comercio. Robot con IA habla en el parlamento Inglés

Bibliografía:

– Berti, A. (2022). Nanofundios: Crítica de la cultura algorítmica. La Cebra; Editorial de la Universidad Nacional de Córdoba.

– Blinder, D., López, M. y Vera, N. (2025). Imaginarios geopolíticos sobre la inteligencia artificial en las políticas exterior y doméstica a inicios de la era Milei. Relaciones internacionales, 34(68), 131-156. https://doi.org/https://doi.org/10.24215/23142766e206

– Caceres, M. A. (2025). Innovación tecnológica y elecciones: hacia una democracia digital inclusiva. Revista Blockchain e Inteligencia Artificial, 6(7), 59-67.

– Cassin, B. (2008). Googléame: La segunda misión de los Estados Unidos. Fondo de Cultura Económica.

– Castellanos Claramunt, J. (2019). La democracia algorítmica: Inteligencia artificial, democracia y participación política. Revista General de Derecho Administrativo, 50, 1–22.

– Costa, F. (2021). Tecnoceno: Algoritmos, biohackers y nuevas formas de vida. Taurus.

– Galeazzi, L. (2026). La IA, bajo la mirada de León XIV y Javier Milei. La Nación.

– Galliano, A. (2024). Los tecnofeudatari de la Gran América otra vez: Trump y Musk ante el capitalismo 4.0. Revista Supernova. https://revistasupernova.com/nota/los-tecnofeudatari-de-la-gran-america-otra-vez

– González, H. (2021). Humanismo, impugnación y resistencia. Colihue.

– Hartwig, A., & Sánchez, L. F. (2025). Inteligencia Artificial y el Estado argentino: desafíos para Argentina en la era de la IA. En I Jornadas de Sociología (Universidad Nacional de Cördoba, 8 y 9 de agosto de 2024).

– León XIV. (2026, 15 de mayo). Magnifica Humanitas: Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. Libreria Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html

– Marichal, J. (2023, noviembre). El peligro de la inteligencia artificial para la democracia. En Anuario Internacional CIDOB 2023. CIDOB (Barcelona Centre for International Affairs). https://www.cidob.org/publicaciones/el-peligro-de-la-inteligencia-artificial-para-la-democracia

– Miranda, A., & Gressani, G. (2026, 21 de abril). El manifiesto de Palantir para la dominación. Le Grand Continent. https://legrandcontinent.eu/es/2026/04/21/el-manifiesto-de-palantir-para-la-dominacion/

– Papaleo, C. (2026, 12 de junio). Peter Thiel en la Argentina de Milei: ¿vigilancia total como en China?. DW. https://www.dw.com/es/peter-thiel-en-la-argentina-de-milei-vigilancia-total-como-en-china/a-77530521

– Rikap, C. (2026). Teoría de la dependencia digital. Soberanía y desarrollo en el capitalismo del siglo XXI. Caja Negra.

– Sadin, É. (2023). La inteligencia artificial o el desafío del siglo. Anatomía de un antihumanismo radical. Caja Negra.

– Signorelli, G. V. (2025). Habitar la democracia: reflexiones en tiempos de Inteligencia Artificial. Revista Enfoques: Ciencia Política Y Administración Pública, 23(43), 20-38. https://doi.org/10.60728/t5bzrw41

– Simonoff, A. C. (2024). Una política exterior tecnopolar: La estrategia del gobierno de Milei hacia las Big Tech. Análisis de Coyuntura del CeRPI, (47). Instituto de Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de La Plata. https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/168722

– Sternik, I. (2026, 22 de junio). El G7 empezó a discutir inteligencia artificial y soberanía tecnológica, a contramano de Javier Milei. Letra P. https://www.letrap.com.ar/economia/el-g7-empezo-discutir-inteligencia-artificial-y-soberania-tecnologica-contramano-javier-milei-n5424586

– Sztulwark, D. (2022, 16 de octubre). De comprender y lapidar. El Cohete a la Luna. https://www.elcohetealaluna.com/de-comprender-y-lapidar/

– Trabajadores Informáticos. (2026, 23 de abril). Palantir: una amenaza para la democracia. Informáticos. https://informaticos.ar/palantir-una-amenaza-para-la-democracia/

– Yuval Noah Harari. (2026, 8 de junio). We must not grant AI agents legal personhood. Financial Times. https://www.ft.com/content/b8cc4bf4-6d3c-4974-8428-9a091983c473

– Zaccagnini, J. (2026, 16 de junio). La IA nos liberará de las limitaciones del cerebro humano. Perfil. https://www.perfil.com/noticias/opinion/la-ia-nos-liberara-de-las-limitaciones-del-cerebro-humano.phtml


[1] “Palantir Technologies fue fundada en 2003 por un grupo de emprendedores liderado por Peter Thiel (cofundador de PayPal) y Alex Karp (actual CEO), junto con Joe Lonsdale, Stephen Cohen y Nathan Gettings” (Trabajadores Informáticos, 2026, párr. 4).

[2] Para más información sobre este tema, consúltese Papaleo, C. (2026, 12 de junio). Peter Thiel en la Argentina de Milei: ¿vigilancia total como en China?. DW. https://www.dw.com/es/peter-thiel-en-la-argentina-de-milei-vigilancia-total-como-en-china/a-77530521