27 febrero, 2026

¿IRÁN ES UN PROBLEMA? Un análisis desde Venezuela. Por: Francisco González

Foto: ABEDIN TAHERKENAREH. (EFE)
Dr. Francisco González. Abogado (UCV). Especialista en Integración Regional (UNTREF, Buenos Aires)

En los últimos días, el movimiento del portaviones estadounidense USS Gerald R. Ford desde Venezuela hacia el Medio Oriente despertó importantes interrogantes. Por eso, consultamos al Dr. Francisco González, nuestro corresponsal en la República Bolivariana de Venezuela: ¿está Estados Unidos realmente planeando un ataque contra Irán? De ser así, ¿qué papel jugarán otras grandes potencias como China o Rusia en un escenario geopolítico ya de por sí complejo? Esta inquietud no es menor, especialmente si se considera que países como China también compran petróleo a Irán y a Venezuela.

ABSTRACT This article explores rising tensions around Iran and Venezuela as part of a broader global power struggle. While military movements and sanctions dominate headlines, the real battle centers on oil and strategic influence. U.S. sanctions reshaped Venezuela’s energy markets, allowing China to expand its presence as a major buyer. Russia and Iran have also played key roles, stepping in at critical moments. Beyond economics, the dispute reflects a wider geopolitical and cultural competition, with ordinary citizens often paying the highest price.

Titulo: “¿Por qué Irán es un problema geopolítico? Un análisis desde Venezuela.” Dr. Francisco González. Abogado (UCV). Especialista en Integración Regional (UNTREF, Buenos Aires)

Intereses globales en el mismo territorio

La presencia de potencias como Estados Unidos, China, Rusia, Corea del Norte, e incluso embajadas europeas operando en la misma región, convierte a la zona en un tablero de alta tensión estratégica. Curiosamente, mientras Estados Unidos presiona con sanciones económicas y despliegue militar, otros actores internacionales buscan mantener su espacio de influencia.

Por ejemplo, la embajada de China en Venezuela está liderando una intensa campaña cultural y educativa (como cursos y eventos a través del Instituto Confucio) para reforzar su presencia social y simbólica después de más de dos décadas de inversión en el país. No es solo una batalla por recursos materiales, sino también por ideas, presencia cultural y alianzas estratégicas. En estos días, del nuevo año del caballo asiático, la embajada China junto al Instituto Confucio carga con una campaña fuerte de apertura de cursos y eventos, no quieren perder el espacio han ganado en más de 20 años.

Sanciones y paradojas energéticas

Estados Unidos ha impuesto sanciones severas contra Venezuela, que han paralizado exportaciones de petróleo y afectado la economía nacional. A pesar de esto, Washington también ha traído un “tsunami de verdes”, no de los Delta Force, sino de dólares, ayuda humanitaria financiada con recursos retenidos dentro del propio país. Y aquí aparece una paradoja: las sanciones que buscaban aislar a Venezuela terminaron afectando también los intereses energéticos de Estados Unidos, que históricamente dependió del flujo petrolero venezolano.

Esto quedó claro después de lo que se llamó el día “3N” —una fecha que marcará un antes y un después—, en medio de las fiestas navideñas, cuando se intensificaron las operaciones internacionales relacionadas con el petróleo y la política energética.

Tras esos eventos, Donald Trump , Marco Rubio y otros funcionarios estadounidenses, se reunieron con la industria petrolera y quedó evidente que China es el principal comprador del petróleo venezolano, a pesar de las barreras impuestas por las sanciones. Esto obliga a replantear estrategias: si los norteamericanos desean vender petróleo venezolano, el único gran comprador viable sigue siendo China.

El ministro de Petróleo iraní, Javad Owji, junto a Nicolás Maduro, en un encuentro en Teherán (Palacio Miraflores/Handout vía REUTERS/Archivo)

Rusia, Irán y la diplomacia energética

La relación con Rusia también ha sido tensa y cambiante. En 2019, por ejemplo, la empresa Gazprom era clave para la industria petrolera venezolana. Sin embargo, ante presiones y amenazas estadounidenses, los rusos se retiraron, lo que generó problemas en el abastecimiento de derivados e insumos. En ese momento, Irán jugó un papel crucial al mantener apoyo energético a Venezuela, pese a las sanciones y la presión internacional. Entonces, como en 2009, en momentos de superávit, Chávez había mandando petróleo venezolano, Irán devolvió el favor.

Mientras tanto, Rusia mantiene su embajada y apoyo político, aunque opera desde una lógica energética diferente —ya que Rusia también es un gran productor petrolero.

El nuevo rol norteamericano

Empresarios norteamericanos ligados al Pentágono han expresado interés en invertir en Venezuela. Pero son conscientes de que los compradores esenciales serán China, Rusia o India, países que han sido tradicionalmente clientes del crudo venezolano. Esto genera un dilema: Estados Unidos, a pesar de sus sanciones, podría verse forzado a abrir canales de negociación con aquellos mismos actores con los que compite geopolíticamente.

Conclusión: un tablero global en plena transformación

Este no es un simple conflicto por petróleo. Es un complejo entramado de intereses políticos, económicos, culturales y estratégicos donde grandes potencias —cada una con su lógica de poder— buscan posicionarse en un escenario global volátil. Y en medio de todo esto, las vidas de ciudadanos comunes —ya sea en Irán, Venezuela o cualquier otra parte del mundo— quedan relegadas a las consecuencias más duras de estas tensiones geopolíticas.

Ejes de análisis

·  Irán y la tensión geopolítica global
El posible ataque de Estados Unidos a Irán no puede analizarse aisladamente: forma parte de una disputa más amplia entre grandes potencias por influencia estratégica, recursos energéticos y posicionamiento global.

·  El petróleo como eje del conflicto
Más que una cuestión ideológica, el centro del conflicto es energético. Venezuela e Irán son actores clave en el mercado petrolero, y China se ha convertido en uno de los principales compradores, incluso en contextos de sanciones.

·  Las sanciones y sus efectos contradictorios
Las sanciones impuestas por Estados Unidos a Venezuela afectaron la economía local, pero también generaron consecuencias para el propio mercado energético norteamericano, abriendo espacio para que China ampliara su presencia.

·  El rol de China, Rusia e Irán en Venezuela
China consolidó su posición como comprador estratégico; Rusia tuvo una relación fluctuante en el sector energético pero mantuvo respaldo político; e Irán brindó apoyo en momentos críticos, especialmente en el suministro de insumos y derivados.

·  Una disputa que no es solo económica sino cultural y política
La competencia entre potencias no se limita al petróleo: también incluye influencia cultural, diplomática y simbólica. En este tablero global, los Estados negocian poder, pero los ciudadanos comunes suelen ser quienes padecen las consecuencias.

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el Palacio Presidencial de Miraflores en Caracas