CRISIS ENERGÉTICA EN MEDIO ORIENTE. ¿Una oportunidad para Argentina? Por: Ignacio Corradi

La escalada desatada en Medio Oriente el 28 de febrero del corriente año entre Israel y la República Islámica de Irán, sumado a la intervención de los Estados Unidos en apoyo a su aliado regional, tuvo un impacto directo en la economía global donde el epicentro geográfico del conflicto se desarrolla en torno al estratégico estrecho de Ormuz, uno de los puntos de estrangulamiento comercial, o choke point más importantes del mundo, donde según la Agencia Internacional de Energía (AIE) circula el 25% del comercio mundial de crudo del cual al menos el 80% tuvo como destino Asia. El conflicto en Medio Oriente si bien es de larga data y tiene motivaciones tanto religiosas (en especial desde el ascenso de la revolución islámica en 1975) como geopolíticas, tuvo en los últimos tres años una seguidilla de escaladas de distinta magnitud. Este artículo repasa la crisis actual y su impacto en las cadenas de valor global que se enlazan al precio de los hidrocarburos, y en especial en lo referente a la Argentina, a su seguridad energética y cómo a partir de estos movimientos de mercado, desde el yacimiento de Vaca Muerta, el país se ha reposicionado en el escenario energético mundial.
Por: Lic. Ignacio Corradi. (La crisis en Medio Oriente y la seguridad energética global ¿una ventana de oportunidad para Argentina? ignaciocorr84@gmail.com)
La escalada desatada en Medio Oriente[1] el 28 de febrero del corriente año entre Israel y la República Islámica de Irán sumado a la intervención de los Estados Unidos (EEUU) en apoyo a su aliado regional, tuvo un impacto directo en la economía global donde el epicentro geográfico del conflicto se desarrolla en torno al estratégico estrecho de Ormuz, uno de los puntos de estrangulamiento comercial, o choke point más importantes del mundo, donde según la Agencia Internacional de Energía (AIE)[2] circula el 25% del comercio mundial de crudo del cual al menos el 80% tuvo como destino Asia. El conflicto entre ambos países del Medio Oriente si bien es de larga data y tiene motivaciones tanto religiosas (en especial desde el ascenso de la revolución islámica en 1975) como geopolíticas, tuvo en los últimos tres años una reciente seguidilla de escaladas de distinta magnitud. A continuación se analizará brevemente la última de ellas que actualmente sigue en desarrollo y su impacto en las cadenas de valor global en especial en lo referente a la seguridad energética y como dicha crisis ha reposicionado a Argentina de la mano de Vaca Muerta[3] en el escenario energético mundial.
Como bien destaca el historiador Horesh Niv[4] durante décadas la política energética más precisamente la petrolera ha sido el eje del vínculo entre los países del Golfo Pérsico productores del oro negro y las principales potencias occidentales de histórica injerencia en la región como Gran Bretaña y en menor medida Francia pero muy especialmente con Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, donde Washington estrechó lazos con la recién nacida Arabia Saudita lo que dio como resultado un acuerdo implícito de “petróleo por seguridad militar” por el cual Estados Unidos ofrece la protección de su poderío militar a cambio del suministro seguro de crudo[5]. Esto toda vez que el hegemón requería de un flujo constante e ininterrumpido de petróleo a los fines de apalancar su pujante economía y garantizar de esta forma su seguridad energética otorgado previsibilidad en su esfera de influencia.
La escalada de febrero de 2026 y sus implicancias
Al igual que en otros episodios ocurridos en el siglo pasado en especial desde el ascenso de la revolución islámica, la escalada militar del corriente año volvió a poner en tensión uno de los puntos geopolíticos más sensibles del Medio Oriente en cuanto a producción y distribución de hidrocarburos, no obstante a diferencia de las anteriores crisis, esta que se halla actualmente en curso y sin perspectivas cercanas de definición presenta algunas características particulares. La primera de ellas es que se trata de una crisis que pese a su gravedad ha logrado ser gestionada hasta el momento con relativa eficacia, esto en parte producto de aprendizajes adquiridos en crisis pasadas. En este sentido cabe señalar que si bien el precio del barril Brent de petróleo fluctuó con ciertos picos importantes, la hábil liberación de las reservas estratégicas de crudo por parte de las principales potencias permitió amortiguar dichas subas, aunque es de prever que de persistir la crisis la mismas irán mermando poniendo presión al precio del crudo.

A esto se debe agregar que China pese a su dependencia mantuvo una demanda moderada lo que evito que la crisis tuviera consecuencias mayores en los mercados, en este sentido cabe destacar que en el caso de China contribuyó el proceso de transición energética que viene impulsando en su parque automotor e industrias lo que redujo parcialmente la dependencia de combustibles fósiles. Otros factores que pueden señalarse son los desarrollos de nuevos oleoductos alternativos en la región que permiten evacuar el vital fluido, según un informe de la agencia de noticias Bloomberg[6] al menos seis millones de barriles lograron despacharse por esta nueva infraestructura aun en plena expansión, destacándose el rol del oleoducto Habshan-Fuyaira de Emiratos Árabes Unidos que desemboca en el Golfo de Omán y el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita que transporta el crudo hasta el Mar Rojo[7] reduciendo de esta manera la dependencia de Ormuz. No obstante la ampliación de dicha infraestructura y en especial en los casos de los ductos transfronterizos suele conllevar demoras producto de las regulaciones a sortear por los inversores sumado a los cambiantes escenarios geopolíticos de la región que generan incertidumbre. Por otra parte como bien destaca Niv Horesh[8], EEUU ha obtenido en los últimos años cierto grado de autosuficiencia en materia energética en base al shale oil y shale gas lo que contribuyó a reducir la presión sobre la demanda, aunque muchas refinerías de los EEUU aún deben reconvertirse ya que fueron diseñadas hace décadas para procesar el crudo pesado proveniente de Venezuela.

Finalmente en lo referente a las acciones militares si bien ambos beligerantes se jactan de ser los vencedores y de mantener el control del estratégico estrecho, las acciones han sido moderadas, EEUU no avanzó con su anunciada toma de la isla de Kharg que alberga importante infraestructura petrolera del país persa, tampoco hubo por parte de Irán una destrucción extensiva y deliberada de la infraestructura petrolera de sus vecinos (con las excepciones de los ataques a la planta de GNL de Ras Laffan en Qatar, la más grande del mundo y la refinería SAMREF en Arabia Saudita operada por ARAMCO y Exxon Mobil, ataques que Teherán justificó como represalias tras acciones de EEUU e Israel contra instalaciones gasíferas de Irán en South Pars y Asaluyeh[9]) motivo por el cual estos se cuidaron también de responder, lo cual habla de cierta proporcionalidad y moderación en las acciones de los actores involucrados y una disuasión militar por lo menos cuestionable en el caso de EEUU como principal actor extra regional, cuya presencia militar y diplomacia aun no logran inclinar la balanza y poner fin al conflicto bajo las condiciones exigidas por la administración del presidente Donald Trump.
El GNL entra en escena
Un factor que distingue claramente a la crisis en curso de las anteriores es la irrupción en el mercado global del gas natural licuado (GNL) esto se debe a la mayor disponibilidad de productores en especial con el surgimiento del shale gas y a la necesidad de los países desarrollados y en vías de desarrollo por reducir la dependencia en sus matrices energéticas de combustibles más contaminantes como el petróleo y el carbón. En este sentido el GNL es postulado como una fuente de energía de transición producto de sus menores emisiones de gases de efecto invernadero. Aunque el GNL a diferencia del gas natural tradicional requiere (además del transporte por vía marítima) de una compleja infraestructura con plantas de licuefacción y regasificación las cuales pueden estar montadas en tierra o en buques especializados. Medio Oriente se posiciona en este sentido como una región clave, ya que es a través de Qatar (uno de los principales productores mundiales de GNL junto a EEUU y Australia) que abastece a importantes mercados mundiales especialmente en Asia. La crisis en curso también puso en tensión esta importante cadena de valor en especial tras los daños parciales a la ya mencionada planta de Ras Laffan y los daños a varios buques metaneros, esto obligó a la empresa Qatar Energy operadora de la planta a comprar GNL a EEUU a fin de poder cumplir con sus obligaciones contractuales[10].
Vaca muerta: una ventana de oportunidad
La escalada en Medio Oriente abre una interesante perspectiva para Argentina, actualmente las empresas presentes en la formación vienen suscribiendo acuerdos de exportaciones tanto de shale oil como de shale gas con clientes en Asia y Europa. Entre las ventajas que presenta destacan factores tales como: 1) en el caso del crudo medanito[11] presente en la formación vaca muerta es de una calidad asimilable al shale oil de referencia mundial producido en EEUU, 2) seguridad de los suministros toda vez que el país es percibido como un actor ajeno y lejano a la tensiones geopolíticas por las que atraviesan sus proveedores tradicionales, reduciendo los riesgos y por tanto los costos, aspecto que la crisis en curso ha dejado en evidencia con el impacto en los costes logísticos y de las aseguradoras de las empresas navieras. Argentina contribuye de esta manera a un suministro diversificado, otorgando mayor autonomía y previsibilidad a los mercados consumidores en un contexto de fuerte volatilidad geopolítica.

En cuanto a los mercados para el shale oil como el shale gas, tanto Asia como Europa se presentan como mercados lucrativos, Asia es de las principales afectadas por la crisis en Medio Oriente, donde tanto China como India buscan diversificar sus fuentes y en el caso de India se suman las presiones por parte de EEUU para que reduzca sus compras de gas a Rusia producto de las sanciones aplicadas a sus hidrocarburos las cuales fueron temporalmente levantadas por la guerra en Medio Oriente[12]. Por su parte Europa no ha logrado aun sustituir plenamente al gas natural de Rusia lo que sumando al apagón nuclear de algunos países como Alemania generó además de un duro impacto económico, una mayor dependencia del más contaminante carbón comprometiendo los objetivos de transición energetica y desarrollo sostenible y si bien el GNL de EEUU se viene posicionando en dicho mercado no alcanza para cubrir la demanda.

Argentina tiene ante este panorama un doble desafío, por un lado consolidar su perfil de productor y exportador confiable, capaz de posicionarse en los mercados de manera competitiva, para lo cual deberá completar la infraestructura hidrocarburífera prevista que logre superar los cuellos de botella productivos existentes y así evitar quedar rezagada frente a otros competidores emergentes. Pero al mismo tiempo debe fijar como curso de acción que esta oportunidad se transforme en una auténtica ventana de posibilidad para una política de apalancamiento de su propio desarrollo industrial, en este sentido la implementación del RIGI[13] positiva en principio, arroja algunos cuestionamientos sobre su real potencial de encadenamientos con los sectores industriales locales incluso en insumos elementales lo que ha motivado la preocupación de dichos sectores[14]. Es de destacar que países con recursos similares como Arabia Saudita[15], Noruega[16] e incluso EEUU[17] han creado instrumentos de financiamiento en base a dichos recursos en forma de fondos soberanos de inversión que les permiten reinvertir divisas en áreas estratégicas, cuestión que Argentina debería comenzar a observar aprovechando el porcentaje que el estado nacional aún mantiene en la empresa YPF.
En este sentido, los fondos soberanos de inversión (FSI) constituyen herramientas financieras estratégicas que permiten fortalecer el ahorro nacional, diversificar las fuentes de financiamiento y apalancar el desarrollo de sectores productivos y tecnológicos. Además, funcionan como un mecanismo de amortiguación frente a crisis externas y fluctuaciones en los precios de las materias primas, al tiempo que contribuyen a la estabilidad fiscal y presupuestaria al evitar ciclos de gasto excesivo y posteriores ajustes o endeudamiento. Su existencia también incrementa la autonomía financiera del Estado, al reducir la dependencia de organismos internacionales y sus condicionamientos, y facilita la planificación de largo plazo mediante la transferencia de recursos hacia futuras generaciones. Finalmente, a través de inversiones estratégicas en sectores clave como energía, infraestructura y ciencia y tecnología, los FSI pueden ampliar la capacidad geoeconómica del país y reforzar sus factores de poder nacional, permitiendo mayor margen de autonomía en el escenario internacional.
NOTAS
[1] Como todo concepto geopolítico la región de Medio Oriente varia en su alcance y significado según la época y contexto en que se analice y el enfoque con el que se le aborde. En el presente artículo se la comprende integrando Egipto, Israel, Irán, Turquía y los Estados árabes de Asia.
[2] Agencia Internacional de Energía: Oriente Medio y los mercados energéticos globales (2026) https://www.iea.org/topics/the-middle-east-and-global-energy-markets
[3] Se trata de una formación geológica de unos 30.000 km2 y datada en una antigüedad de 145 millones de años, la misma abarca el territorio de cuatro provincias siendo Neuquén la principal zona de producción y desarrollo de yacimientos. Los recursos de esta formación por sus características geológicas son de tipo no convencionales extraídos de profundidades que varían de los 2500 metros a los 3000 metros de profundidad y a los cuales se logra acceder producto de las innovaciones tecnológicas en materia de exploración y extracción tales como la estimulación hidráulica o fracking. Vaca Muerta ubica a la Argentina como la segunda reserva de shale gas del mundo y la cuarta de shale oíl, su potencial estimado no obstante ha sido recalculado y en el caso del petróleo un estudio reciente del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG) demostró que dispone de al menos 30.170 millones de barriles de petróleo técnicamente recuperables, el doble de lo inicialmente estimado.
[4] Niv Horesh (2016) Toward Well-Oiled Relations? China’s Presence in the Middle East following the Arab Spring.
[5] Este pacto sería refrendado posteriormente mediante la denominada doctrina Carter en 1980.
[6] Bloomberg (25 de julio de 2026) Cómo la guerra con Irán está reconfigurando el mercado petrolero. https://www.youtube.com/watch?v=lWdjciFTwYo&t=370s
[7] Se trata de una ruta no exenta de riesgos ya que los grupos proxy de irán como los Huties de Yemen hostigan en el estrecho de Bab-el-Mandeb que separa el cuerno de África de la península Arábiga, obligando al tráfico marítimo a tomar la ruta del canal de Suez y rodear África a fin de acceder al mercado asiático.
[8] Ibid, 4.
[9] LA NACION (18 de marzo de 2026) Irán lanza un ataque con misiles en represalia al complejo gasífero de Ras Laffan en Qatar y agrava la crisis energética. https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/iran-laza-un-ataque-de-represalia-con-misiles-al-complejo-gasifero-de-ras-laffan-en-qatar-y-agrava-nid18032026/
[10] Institute for Energy Research (10 de agosto de 2026) Catar compra GNL de EE. UU. para abastecer a sus clientes asiáticos. https://www.instituteforenergyresearch.org/international-issues/qatar-purchases-u-s-lng-to-supply-its-asian-customers/
[11] Se trata de un crudo ligero de más fácil procesamiento de refinación, altamente demandando para la elaboración de combustibles de distinto tipo como algunas gasolinas por ejemplo para aviación, a diferencia de los crudos pesados más densos como los de Venezuela y Canada, óptimos para producir combustibles para embarcaciones, alquitranes, asfalto y fuel oil.
[12] DW (9 de marzo de 2026) ¿Por qué EE. UU. permite que India compre petróleo ruso? https://www.dw.com/es/por-qu%C3%A9-ee-uu-permite-ahora-que-india-compre-petr%C3%B3leo-ruso/a-76283811
[13] Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, Ley N° 27.742, reglamentado vía Decreto 749/2024.
[14] Perfil (19 de agosto de 2026) Las dos velocidades del RIGI: boom de regalías versus una industria desplazada por las importaciones. https://www.msn.com/es-ar/finanzas/noticias/las-dos-velocidades-del-rigi-boom-de-regal%C3%ADas-versus-una-industria-desplazada-por-las-importaciones/ar-AA2as7Ss?ocid=BingNewsSerp
[15] Establecido por el Rey Fáisal bin Abdulaziz en 1971 mediante el Real Decreto M/24, con la intención declarada de proporcionar apoyo financiero para proyectos de importancia estratégica para la economía nacional.
[16] En 1972, el gobierno de ese país creóStatoil, una empresa petrolera estatal (hoy llamada Equinor y que opera también en Argentina) para garantizar que la mayor parte de la renta quedara en manos públicas. Esa base permitió que, años más tarde, en 1990, se estableciera el Fondo de Pensiones del Gobierno, conocido como el fondo soberano noruego o fondo del petróleo. El GovernmentPension Fund Global (GPFG), nombre oficial del fondo, también conocido como “fondo del petróleo”, es uno de los mayores del mundo y se encarga de invertir los ingresos provenientes precisamente de los hidrocarburos noruegos “para asegurar el futuro financiero del país y de sus ciudadanos”, dice en sus estatutos.
[17] A nivel subnacional hay algunos estados de EE. UU que disponen de este tipo de fondos, generalmente financiados con materias primas. El mayor de ellos es el Alaska Permanent Fund, iniciado en 1976, que actualmente gestiona unos 82.000 millones de dólares provenientes de los hidrocarburos.
