23 enero, 2026

PRIMER TRAMO DE MILEI. Una Mirada Histórica. Por: Adán Egmont

Foto: RADIO MITRE

El primer tramo del gobierno de Javier Milei, ha generado un debate acerca de la fortaleza Institucional y de la Democracia como construcción simbólica. Podríamos analizarlo como una coyuntura critica, que juega con el clivaje de lo político, lo institucional y lo económico, en el caso de Argentina de estos dos últimos años, busca romper con el Estado Interventor y los Partidos Políticos.

Por: Adán Egmont (UNSAM)

El Institucionalismo entiende a la Política como un proceso secuencial construido a lo largo del tiempo, donde se interesa por la explicación causal a través de la historia comparada, Utilizando métodos cualitativos, como bien nos señalan Pierson y Skocpol ¨los institucionalistas históricos hacen visibles y comprensibles contextos más amplios y procesos que interactúan, dan forma y reforman los estados, la política y el diseño de la política pública¨[1].

El concepto de path dependency es clave: una vez establecidas, las instituciones tienden a reproducirse y resistir el cambio. Por ejemplo, en lo que va del gobierno de Milei se produjeron reformas parciales, lo que trajo conflictos institucionales con el Congreso o la justicia las cuales limitaron las reformas del Estado, o sea, ante una coyuntura critica, se consolidan las instituciones existentes que refuerzan un patrón institucional, limitando opciones futuras, cuyo resultado esperable son cambios incrementales, no ruptura absoluta. Sino que, desde las instituciones heredadas, se imponen límites y condicionan a un proyecto que busca refundar el sistema.  No es solo una inercia, sino de un proceso de retroalimentación positiva, los cuales refuerzan a lo largo del tiempo a las instituciones y sus comportamientos, “Los procesos dependientes de la trayectoria estrictamente definidos involucran una lógica clara: los resultados en una coyuntura crítica desatan mecanismos de retroalimentación que refuerzan la recurrencia de un patrón particular en el futuro. (…) Una vez que los actores se han aventurado en un camino particular, es probable que les sea difícil revertir ese curso. Las alternativas políticas que una vez fueron plausibles pueden ser irrecuperables.”[2]. El Institucionalismo Histórico predice un proceso de fricción prolongado en el tiempo más que un clivaje en la rutina institucionales del pasado.

Son las Instituciones Políticas las que resolverán el Accionar colectivo y no alguien que decida cambiarlas, solo por interés Personales. “Las instituciones son productos y a la vez mediadoras de relaciones de poder; moldean los intereses y estrategias de los actores políticos”[3], Para los autores, la democracia es una estructura que organiza el conflicto, esta depende de las capacidades que tenga las instituciones para resolver esa problemática. Adam Przeworski nos relata: “para actuar hoy contra un gobierno que puede, en cierto futuro, destruir la democracia, los individuos deben poder ver el efecto de largo plazo de esas medidas”[4], esto nos advierte sobre los costos de corto plazo que enfrentan la cooperación, los actores priorizan los beneficios que están al alcance de su mano, más que ver una estabilidad a futuro. En una etapa donde el poder ejecutivo tiene más autonomía y avanza sobre las Instituciones, nos lleva a una polarización Social y desconfianza Política y a un más a una fragilidad democrática. Este deterioro no se produce por un golpe abrupto, sino más bien, por decisiones institucionales, frente a la posibilidad de ser derrotados.

“La racionalidad institucional y la gobernabilidad democrática: una lectura del primer tramo del gobierno de Javier Milei desde el Institucionalismo de Elección Racional”

Comencemos por estudiar a nuestras instituciones, y como estas, estructuran los incentivos de los actores racionales, según Shepsle ¨Un agente racional es aquel que se enfrenta a una situación social con preferencias sobre los estados sociales posibles, creencias acerca del mundo que lo rodea y capacidad para emplear esa información inteligentemente¨[5], ya que los individuos actúan estratégicamente para maximizar sus intereses dentro de la normativa vigente, para eso debemos de partir, entonces, con que reglas de juego cuenta el sistema político. Además, tenemos que toda institución política ejerce influencia en los aspectos económicos, por esta razón junto a las políticas públicas hace que todas funcione de manera equilibrada. En Argentina la política pública es muy rígida, es decir no ofrece cambios, ya sea porque son ineficientes o cortoplacistas, o no se invierte lo suficiente, propios de la inestabilidad política de la Argentina. La cual a lo largo de su historia ha sufrido una serie de golpes de Estado, por lo tanto, genero gran inestabilidad e incertidumbre, en el ciclo Político.

Foto: LU24

Por otra parte, el Congreso Nacional adolece de profesionalidad en la mayoría de sus miembros, por esa razón el Congreso pierde relevancia, en nuestro sistema presidencialista, esta inestabilidad institucional afecta a toda la administración pública, Esto se ve claro en que el partido de gobierno no tiene la mayoría en ambas cámaras, lo que genera un alto costo de negociación, como afirman Spiller y Tommasi ¨para que Las transacciones puede ser llevadas a cabo en formas eficientes es necesario desarrollar acuerdos o arreglos que apoyen su gobernabilidad. Las instituciones sirven para garantizar dicha transacciones, operando como la estructura de governance… no siempre el tejido institucional genera transacciones eficientes¨[6]. Esto lleva a puntos de vetos institucionales de parte de las dos cámaras del poder legislativo, por ende, a inestabilidad, los cuales llevan a enfrentar vetos formales e informales, la estrategia del poder ejecutivo es sortear los obstáculos institucionales mediante decretos y alianzas coyunturales.

Con respecto al poder judicial, este se ver limitado por esa misma inestabilidad institucional y por tal motivo carece de peso, en lugar de tener un poder relevante en el quehacer político.

Entonces tenemos que esta inestabilidad institucional hizo que la burocracia fuera ineficiente y la propia justicia menos independiente.

El estilo de gobierno de Milei, basado en la lógica de maximización individual, puede interpretarse como racional desde el Institucionalismo de Elección Racional, pero implica costos democráticos: concentración del poder, polarización y debilitamiento del diálogo institucional.

En este marco, la democracia argentina se sostiene más por la resiliencia de las reglas formales que por la existencia de incentivos a la cooperación efectiva. El resultado es un equilibrio institucional subóptimo, donde la racionalidad estratégica individual produce resultados colectivos disfuncionales.

La estabilidad y la calidad democrática dependen de la capacidad institucional para generar acuerdos creíbles y cooperativos. En la medida en que las reglas del juego sigan incentivando la confrontación antes que la cooperación, el equilibrio político argentino permanecerá atrapado en una lógica de corto plazo, con efectos negativos sobre la gobernabilidad y la democracia.

Instituciones y Actores: Estrategia y Poder

¿Qué es lo que importa de las Instituciones? Para poder responder a esta pregunta, de qué manera entendemos a la sociedad, cuales son las cosas necesarias para analizar las instituciones y las herramientas que hay que utilizar para implementar este análisis. Así tenemos que en los 80 y 90 se multiplican los defensores de las instituciones, con la intensión de explicar los procesos políticos, social o económicos de la mano del nuevo institucionalismo. Hoy se debate en América latina temas como estabilidad democrática, desarrollo económico, pobreza y desigualdad social, cambio de políticas públicas, etc. Pero lo que sí es digno de notar es el estudio acerca de cómo entender a la sociedad moderna fundamentalmente en A. Latina. Entonces este estudio se centra en sus instituciones porque nota debilidad en ellas, son inestables y poco eficaces, Acuña y Chudnovsky no dicen ¨La estabilidad de las reglas formales no necesariamente indica fortaleza institucional y su incumplimiento tampoco implica necesariamente debilidad institucional¨[7], es decir son débiles e inestables pero eso no quiere decir que haya ausencia de institucionalidad, porque existen reglas no escritas que son cumplidas. En definitiva, las instituciones son las encargadas de distribuir el poder, que si está bien dirigido va a perdurar en el tiempo. Esto se ve reflejado en el primer tramo del gobierno de Milei, donde Ministerios y Organismo, fueron cerrados o absorbidos por otras instituciones, hubo despidos y reducción de empleados públicos, como así también retiros ¨voluntarios¨ en algunos casos casi extorsivos, por otro lado, ajustes y devaluación y apertura económicas, esto trajo aparejado protestas, movilizaciones sindicales y críticas por impacto en pobreza y servicios públicos; tensiones institucionales con sectores sociales y provinciales.

Al Estado se lo debe analizar, junto al mercado y la sociedad civil, como una estructura donde se encuentra la Organización del poder político de la sociedad y es a través de sus políticas públicas el que está por sobre la sociedad y el mercado, entonces el comportamiento político dentro del Estado es condición necesaria para un buen análisis de todos los procesos políticos, Siguiendo la misma line de Acuña Y Chudnovsky: ¨Como estructura, el Estado no es un actor, como tampoco lo son el mercado ni la sociedad civil: Estado, mercado y sociedad civil constituyen estructuras en las que los actores se mueven y sobre las que actúan. En la institucionalidad estatal, por otra parte, se encuentra la organización del poder político de la sociedad (Poggi, 1990): es esta institucionalidad, en su interacción con los actores (estatales, sociopolíticos, económicos), la que a través de políticas públicas despliega la capacidad estatal de ejercer poder con una potencial (no asegurada) alta autonomía sobre la sociedad, el mercado y los otros actores¨[8]. Por otra parte, los actores seria sujetos individuales o colectivos con gran capacidad estratégica, o sea son los encargados de identificar toda decisión de tipo estratégico. Con una buena institucionalidad política tendremos una mejor distribución del poder. Es muy importante que la sociedad demande analizar que ocurre entre los actores y las instituciones, en cuanto a su organización y comportamiento de todos los actores socio políticos.

Por último, las instituciones democráticas son claves para regular el conflicto, por ejemplo, en lo antes mencionado en el gobierno de Milei, como se vieron suprimidas varios organismo o ministerios, como así también el manejo en el tema económico. Pues entonces son las instituciones las encargadas de regular el accionar de los sujetos, las cuales deben de tener capacidad política propias. En nuestro país, el poder ejecutivo debilita la institucionalidad socavando su prestigio. Las agencias de control son eliminadas o reducidas a una total inoperancia, llegamos a un esquema de gobierno tentado por la corrupción que genera debilidad e injusticia con baja o ninguna transparencia. O´Donnell: Una vez que las elecciones están institucionalizadas, se puede decir que la poliarquía, o la democracia política, esta ¨consolidada¨: si existe la expectativa de elecciones limpias, competitivas y regulares para un futuro indefinido, si es compartida por la mayoría de los actores políticos y la opinión publica(..) entonces es probable que la poliarquía subsista¨[9]¨. De no ser así, estamos con una democracia en grave peligro, con una poliarquía que parece olvidar o quizá ignorar los fundamentos de toda democracia y transformase en una autocracia.

Foto: La Política Online

Bibliografía

– Paul Pierson y Theda Skocpol (2008), ¨EL INSTITUCIONALISMO HISTÓRICO EN LA CIENCIA POLÍTICA CONTEMPORÁNEA (pp 7) ¨.

– Armelino y Culian (2021), ¨Instituciones Políticas y Análisis comparativo: una lectura del consenso ortodoxo en la ciencia Política Contemporánea (pp 44) ¨.

– Shepsle(2007), Estudiando las Instituciones: Algunas lecciones del enfoque de le elección Racional(pp18).

– A. Przeworski (2022), La crisis de la Democracia ¿A dónde puede llevarnos el desgaste Institucional y la Polarización

– Spiller y Tommasi (2000), El funcionamiento de las instituciones políticas y Las políticas públicas en la Argentina: Una aproximación desde la nueva economía institucional.

– Acuña y Chudnovsky (2013), Como entender las instituciones y su relación con la política (Lo buenos, Lo malo y lo feo de las Instituciones y los Institucionalismos (pp 27).

– G. O´Donnell (1997), otra Institucionalización(pp226).


[1]Paul Pierson y Theda Skocpol (2008), ¨EL INSTITUCIONALISMO HISTÓRICO EN LA CIENCIA POLÍTICA CONTEMPORÁNEA (pp 7) ¨.

[2] Paul Pierson y Theda Skocpol (2008), ¨EL INSTITUCIONALISMO HISTÓRICO EN LA CIENCIA POLÍTICA CONTEMPORÁNEA (pp 13) ¨.

[3] Armelino y Culian (2021), ¨Instituciones Políticas y Análisis comparativo: una lectura del consenso ortodoxo en la ciencia Política Contemporánea (pp 44) ¨.

[4] A. Przeworski (2022), La crisis de la Democracia ¿A dónde puede llevarnos el desgaste Institucional y la Polarización

[5] Shepsle(2007), Estudiando las Instituciones: Algunas lecciones del enfoque de le elección Racional(pp18).

[6] Spiller y Tommasi (2000), El funcionamiento de las instituciones políticas y Las políticas públicas en la Argentina: Una aproximación desde la nueva economía institucional.

[7] Acuña y Chudnovsky (2013), Como entender las instituciones y su relación con la política (Lo buenos, Lo malo y lo feo de las Instituciones y los Institucionalismos (pp 27).

[8] Acuña y Chudnovsky (2013), Como entender las instituciones y su relación con la política (Lo buenos, Lo malo y lo feo de las Instituciones y los Institucionalismos (pp 33).

[9] G. O´Donnell, otra Institucionalización(pp226).